El juego usa la gráfica integrada: cómo forzar la GPU correcta

Si tienes una gráfica dedicada y el juego va a 15 o 20 FPS, lo más probable es que se esté ejecutando con la gráfica integrada del procesador. Se arregla en tres sitios, por este orden: en Windows (Configuración → Sistema → Pantalla → Gráficos → Alto rendimiento), en el panel de NVIDIA o AMD y, en sobremesa, pasando el cable del monitor de la placa base a la tarjeta gráfica.

Pasa tanto en portátiles como en torres, y no es un fallo de la tarjeta: Windows decide qué gráfica usa cada programa, y a veces elige mal. Busca tu caso en la tabla y, antes de cambiar nada, confirma en un minuto qué GPU está trabajando (Paso 0).

Ajustes de gráficos de Windows para asignar la GPU de alto rendimiento

Identifica tu caso: síntoma → solución

Situación Causa probable Solución
Juego con FPS bajísimos, GPU dedicada al 0 % Windows lanza con la integrada Asignar "Alto rendimiento" en Windows
No cambia pese al ajuste de Windows Perfil del driver manda Forzar GPU en NVIDIA/AMD
Sobremesa: rinde como integrada siempre Monitor enchufado a la placa base Pasar el cable a la gráfica
Tras reinstalar/actualizar drivers Driver a medias Instalación limpia con DDU
Error A D3D11-compatible GPU is required al abrir El juego arranca con la integrada o sin driver La guía de ese error

Si prefieres ir pregunta a pregunta, sigue este árbol de arriba abajo y para en el primer «sí». Va de lo que se comprueba sin tocar nada a lo que pide reinstalar drivers.

Árbol de diagnóstico: el juego no usa la gráfica dedicada

Ten el juego abierto y el Administrador de tareas en la pestaña Rendimiento.

  1. ¿Al abrir el juego sale A D3D11-compatible GPU is required? Sí → tiene su propia guía: A D3D11-compatible GPU is required. No, el juego abre pero va lento → sigue.
  2. En el Administrador de tareas, ¿la GPU que se mueve al jugar es la dedicada? Sí → entonces no es este problema. Mira FPS bajos con buena gráfica o, si no pasa del 40-70 % de uso, uso de GPU bajo en juegos. No, la que trabaja es la integrada → sigue.
  3. ¿Es una torre con el cable del monitor enchufado a la placa base? Sí → pasa el cable a los puertos de la gráfica. Ningún ajuste de software arregla esto. No, está en la gráfica o es un portátil → sigue.
  4. ¿Es un portátil y estás jugando con la batería? Sí → enchúfalo y vuelve a probar. Qué limita la batería, en el portátil gaming da menos FPS con batería. No, está enchufado o es una torre → sigue.
  5. ¿En Configuración → Sistema → Pantalla → Gráficos, el juego sigue en Dejar que Windows decida o en Ahorro de energía? Sí → asígnalo en Windows y relanza el juego. No, ya está en Alto rendimiento → sigue.
  6. ¿Ya está en Alto rendimiento en Windows y aun así arranca con la integrada? Sí → fuérzalo en el panel de NVIDIA o AMD: el perfil del driver manda sobre Windows. No → sigue.
  7. Si has llegado hasta aquí, ni Windows ni el panel del driver consiguen que use la dedicada. Lo más probable → el driver está a medias o la BIOS prioriza la integrada: instalación limpia del driver y Primary Display en PCIe.

Después de cada cambio, vuelve al Paso 0 y confirma en el Administrador de tareas qué GPU se mueve.

Integrada vs. dedicada: por qué existen las dos

Muchos procesadores (sobre todo Intel con gráficos integrados y las APU de AMD) traen una GPU integrada dentro del propio chip. Es útil para el escritorio, vídeo y tareas ligeras, y gasta poquísimo. Tu gráfica dedicada (la tarjeta aparte, NVIDIA o AMD) es la potente, la que mueve los juegos.

Windows intenta repartir: usa la integrada para lo básico y la dedicada para lo exigente. El problema es que a veces se equivoca y lanza el juego con la integrada, que no da la talla. El resultado: FPS bajísimos con un hardware que debería ir sobrado.

En portátiles esto pasa sobre todo con la batería, porque el sistema prioriza el ahorro: si es tu caso, el portátil gaming da menos FPS con batería explica qué límites se aplican al desenchufar y cuáles se pueden quitar.

Paso 0: confirma qué GPU está usando el juego

Antes de cambiar nada, asegúrate de que el problema es ese. Con el juego abierto:

  • Abre el Administrador de tareas → Rendimiento: verás GPU 0 y GPU 1. Mira cuál se mueve al jugar. Si la que sube es la integrada, ahí está el fallo.
  • O usa el overlay de MSI Afterburner / RivaTuner: muestra el uso y la temperatura de cada GPU en pantalla mientras juegas.

Si es la dedicada la que trabaja y aun así vas mal de FPS, entonces no es este problema: mira mejor FPS bajos con buena gráfica: causas y solución. Y si la dedicada aparece activa pero no pasa del 40-70 % de uso, el freno está en otro sitio: lo desglosamos en uso de GPU bajo en juegos.

Solución 1: asigna la GPU en Windows (lo más rápido)

Windows tiene un ajuste directo para esto:

  1. Configuración → Sistema → Pantalla → Gráficos (o "Configuración de gráficos").
  2. Añade el .exe del juego (o búscalo en la lista).
  3. Márcalo como Alto rendimiento. Eso le dice a Windows que use siempre la dedicada.

Reinicia el juego y vuelve a comprobar en el Administrador de tareas. En la mayoría de casos, con esto ya tira de la buena.

Solución 2: fuérzalo desde el panel de NVIDIA o AMD

Si el ajuste de Windows no basta, ve al panel del fabricante:

  • NVIDIA (Panel de control de NVIDIA): Administrar configuración 3D → Configuración del programa → elige el juego → Procesador gráfico preferido: procesador NVIDIA de alto rendimiento.
  • AMD (Adrenalin): en el perfil del juego, asigna la GPU de alto rendimiento en las opciones de conmutación de gráficos.

Aplica, cierra y relanza el juego. Este método pisa a Windows y suele ser definitivo.

Solución 3 (SOBREMESA): revisa dónde tienes enchufado el monitor

Este es el fallo silencioso más habitual en torres, y no lo arregla ningún software: el cable del monitor conectado a la salida de vídeo de la placa base (la integrada) en vez de a la salida de la gráfica dedicada.

Si el monitor está enchufado a la placa, todo pasa por la integrada. La solución es física:

  • Conecta el monitor a los puertos de la tarjeta gráfica (los de abajo, en horizontal en la mayoría de torres), no a los de la placa base.
  • Si usas varios monitores, todos a la gráfica dedicada.

Es un error tan común como fácil de arreglar: cambiar el cable de sitio y listo.

Solución 4: drivers y BIOS

  • Ten los drivers de la dedicada al día con instalación limpia (DDU si hace falta). Un driver a medias puede hacer que Windows tire de la integrada por seguridad.
  • En sobremesa, algunas placas permiten fijar la GPU principal (Primary Display) en la BIOS: ponla en PEG/PCIe en vez de en la integrada.
  • En portátil, no desactives la integrada: el sistema híbrido es normal; basta con asignar bien cada juego.

Errores frecuentes

  • En sobremesa, no mirar dónde está el cable del monitor. Es la causa número uno y no se arregla con software: hay que cambiar el conector a la gráfica.
  • Desactivar la integrada "por si acaso". No hace falta y en portátil puede dar problemas; basta con asignar la dedicada por juego.
  • Asignarlo en Windows pero no en el panel del driver. Si sigue sin funcionar, el perfil de NVIDIA/AMD manda: hay que forzarlo también ahí.
  • Culpar a la gráfica antes de comprobar cuál se usa. Mira primero el Administrador de tareas; te ahorra devoluciones y sustos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si el juego está usando la integrada o la dedicada? Abre el juego y mira el Administrador de tareas → Rendimiento: verás dos GPU y cuál se mueve al jugar. Si la que sube al 90-100 % es la integrada, el juego está usando la que no debe.

Tengo una buena gráfica pero el juego va fatal. ¿Es esto? Puede serlo, sobre todo si la dedicada aparece al 0 % mientras juegas. Asigna el juego como "Alto rendimiento" en Windows y fuérzalo en el panel de NVIDIA/AMD. Si la dedicada sí trabaja y aun así vas mal, el problema es otro.

En mi torre nada funciona, sigue rindiendo como integrada. ¿Por qué? Casi seguro tienes el monitor enchufado a la placa base en vez de a la gráfica. Cambia el cable a los puertos de la tarjeta dedicada; es un fallo físico muy común.

¿Por qué mi PC usa la gráfica integrada y no la dedicada? Porque Windows asigna una gráfica a cada programa con un criterio de ahorro de energía, y con juegos poco conocidos, recién instalados o abiertos desde otro lanzador suele elegir la integrada. En sobremesa la causa habitual es más simple: el monitor está conectado a la placa base.

¿Cómo cambio de la gráfica integrada a la dedicada en Windows 11? En Configuración → Sistema → Pantalla → Gráficos, elige el juego en la lista (o añádelo con Examinar), pulsa Opciones y marca Alto rendimiento. El cambio se aplica al volver a abrir el juego.

Mi portátil usa la Intel en vez de la NVIDIA. Es el mismo caso. Asigna el juego a Alto rendimiento en Windows y, si no basta, elige el procesador NVIDIA de alto rendimiento en el Panel de control de NVIDIA. Y juega enchufado: con batería, muchos portátiles fuerzan la integrada.

¿Debo desactivar la gráfica integrada? No hace falta. El sistema híbrido es normal y la integrada gasta poco. Basta con asignar correctamente la dedicada a cada juego desde Windows o el panel del driver.

Conclusión

Que el juego use la integrada en vez de la dedicada es de esos problemas que asustan por los FPS y se resuelven en dos clics: asigna la GPU de alto rendimiento en Windows, fuérzala en el panel de NVIDIA o AMD y, si tienes sobremesa, comprueba que el monitor está enchufado a la gráfica, no a la placa. Con eso, tu tarjeta rinde lo que debe. Y si después quieres exprimirla al máximo, remátalo con cómo subir los FPS en tu PC gaming.

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