Los juegos tardan mucho en cargar: causas y solución
Si el juego va fino una vez dentro pero tarda una eternidad en cargar, el problema no es la gráfica ni el procesador: es lo que pasa antes de que empiece a dibujarse la escena. Y ahí solo intervienen tres cosas: de dónde se leen los archivos, qué está haciendo el sistema mientras se leen, y si el juego tiene que compilar shaders.
Distinguirlas importa porque las soluciones no se parecen en nada: mover el juego a un SSD divide los tiempos por cuatro o cinco, pero no hace absolutamente nada si lo que tienes es una compilación de shaders de tres minutos.

Identifica tu caso en un minuto
Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc), pestaña Rendimiento, y mira mientras carga el juego:
| Lo que ves durante la carga | Qué es | Qué hacer |
|---|---|---|
| Disco al 100 % con poca velocidad (MB/s bajos) | Disco duro mecánico o saturado | Sección 1 |
| Un núcleo de CPU al 100 %, disco tranquilo | Compilando shaders | Sección 2 |
| CPU repartida y disco alto solo al abrir | Antivirus escaneando | Sección 3 |
| Memoria al 90-100 % | Falta RAM, tira de archivo de paginación | Sección 4 |
| Todo tranquilo y aun así tarda | Red: comprobación de servidores, DRM | Sección 5 |
Esa foto de treinta segundos ahorra probar arreglos al azar. Y si además el disco te va al 100 % mientras juegas —no solo al cargar—, el caso es este otro: disco al 100 % al jugar.
1. El disco: lo que más se nota, con diferencia
Los juegos actuales cargan decenas de gigas de texturas y modelos. La diferencia entre soportes es enorme y no es sutil:
| Soporte | Lectura real | Carga típica de un mundo abierto |
|---|---|---|
| HDD 5400 rpm (portátil, externo) | 80-100 MB/s | 90-180 s |
| HDD 7200 rpm | 120-160 MB/s | 60-120 s |
| SSD SATA | ~550 MB/s | 15-30 s |
| SSD NVMe PCIe 3.0 | ~3.000 MB/s | 8-20 s |
| SSD NVMe PCIe 4.0/5.0 | 5.000-12.000 MB/s | 6-15 s |
El salto que importa es HDD → SSD. De SATA a NVMe la mejora existe pero es mucho menor de lo que sugieren los números, porque el cuello de botella pasa a ser la descompresión en la CPU.
Qué hacer:
- Mueve el juego al SSD. En Steam no hace falta reinstalar: clic derecho en el juego → Propiedades → Archivos instalados → Mover carpeta de instalación.
- Deja libre al menos un 15 % del SSD. Un SSD casi lleno pierde rendimiento de escritura de forma muy marcada.
- No desfragmentes un SSD. No sirve y le gasta ciclos. Windows ya le pasa TRIM solo. En un HDD sí tiene sentido: busca Desfragmentar y optimizar unidades.
- Comprueba la salud del disco con
chkdsk C: /scanen una consola de administrador. Un disco con sectores defectuosos da cargas eternas antes de fallar del todo. - En un HDD, revisa el modo del controlador. Si Windows se instaló en modo IDE en vez de AHCI, el rendimiento cae mucho.
2. Compilación de shaders: la carga que no es del disco
Desde hace unos años, muchos juegos con DirectX 12 y Vulkan compilan los shaders en tu PC la primera vez que arrancan, y los recompilan cada vez que cambia el driver de la gráfica o se actualiza el juego. Es un proceso de CPU pura: el disco no se mueve y una carga que debería durar veinte segundos se va a varios minutos.
Cómo reconocerlo: pasa la primera vez tras actualizar el juego o el driver, la pantalla suele decirlo (Compilando shaders, Optimizando, Preparando shaders), y después de esa vez las cargas vuelven a la normalidad.
Qué se puede hacer:
- Déjalo terminar. Interrumpirlo hace que empiece de cero la próxima vez.
- No actualices el driver de la gráfica cada semana si juegas siempre a lo mismo. Cada actualización invalida la caché de shaders.
- Sube el tamaño de la caché de shaders en el driver:
- NVIDIA: Panel de control → Administrar configuración 3D → Tamaño de la caché de shaders → 10 GB o Ilimitado.
- AMD: AMD Software → Gaming → Gráficos → Caché de shaders → AMD optimizado.
- No borres la caché de shaders con limpiadores tipo CCleaner: te obligas a recompilar todo. Si recompila entero en cada arranque sin que toques nada, algo la está borrando: el juego compila shaders cada vez que lo abro.
- Si el juego permite precompilar shaders al inicio, actívalo: prefieres tres minutos una vez que tirones durante la partida. De hecho, los tirones por shaders son una de las causas de micro tirones con buenos FPS.
3. El antivirus leyendo cada archivo que abre el juego
Un antivirus en tiempo real inspecciona cada archivo que se abre. Un juego que abre miles de archivos pequeños en una carga es exactamente el peor caso posible, y el sobrecoste puede ser del 30-50 % del tiempo.
Añade exclusiones (no desactives el antivirus entero):
Windows Defender: Seguridad de Windows → Protección antivirus y contra amenazas → Administrar la configuración → Exclusiones → Agregar una exclusión → Carpeta:
C:\Program Files (x86)\Steam\steamapps\common- La carpeta de bibliotecas de otras unidades (
D:\SteamLibrary, etc.) - Las carpetas de Epic Games, Ubisoft Connect, EA App o GOG que uses
Comprueba también el acceso controlado a carpetas (protección antiransomware): si está activo, añade los ejecutables de los lanzadores a la lista de permitidos. Es el mismo mecanismo que provoca el error de faltan privilegios de archivo en Steam.
Con antivirus de terceros, busca la opción de exclusiones o modo juego y haz lo mismo.

4. RAM insuficiente: cuando la carga tira del disco
Si durante la carga la memoria se va al 90-100 %, Windows empieza a usar el archivo de paginación del disco como si fuera RAM. En un HDD eso es catastrófico y en un SSD sigue siendo lento.
- Cierra el navegador antes de jugar. Veinte pestañas de Chrome se comen varios gigas tranquilamente.
- Revisa el inicio automático: Administrador de tareas → Aplicaciones de inicio. Los lanzadores (Epic, EA, Ubisoft, Battle.net) arrancan solos y se quedan residentes.
- No desactives el archivo de paginación. Déjalo en Administrado por el sistema: sin él, algunos juegos ni arrancan.
- Comprueba que la RAM va en dual channel y a su velocidad XMP/EXPO. Es gratis y se nota. Está explicado en 16 o 32 GB de RAM para jugar.
Y ojo con VBS (seguridad basada en virtualización) de Windows 11, que además de RAM cuesta rendimiento general: VBS y HAGS en Windows 11.
5. Cuando la espera no es del PC
Hay cargas lentas que no dependen de tu hardware en absoluto, y conviene reconocerlas para no perseguir fantasmas:
- Comprobación de servidores. Muchos juegos con componente online contactan con sus servidores antes de dejarte entrar. Si el servidor va lento, tú esperas. Se nota porque la pantalla de carga se queda clavada siempre en el mismo punto. Si no es que tarde, sino que no termina nunca, mira el juego se queda en la pantalla de carga.
- DRM. Sistemas de protección como Denuvo añaden comprobaciones al arranque. No hay nada que puedas ajustar.
- Vídeos de introducción. Algunos juegos permiten saltárselos con un parámetro
(
-skipintro,-nosplash) o borrando los archivos de vídeo de la carpetaMovies. - Lanzadores encadenados. Un juego de Steam que abre EA App que abre a su vez el juego suma fácilmente medio minuto. Ten los lanzadores ya abiertos y con la sesión iniciada.
- Modo de energía de Windows. En Configuración → Sistema → Energía, ponlo en Máximo rendimiento mientras juegas. En portátiles la diferencia en cargas es apreciable.
Errores habituales
- Desfragmentar el SSD. No mejora nada y le resta vida útil.
- Instalar "optimizadores" y limpiadores de RAM. No aceleran las cargas y suelen borrar la caché de shaders, que es justo lo que no quieres.
- Desactivar el antivirus entero en vez de añadir dos exclusiones de carpeta.
- Cambiar el SSD SATA por un NVMe esperando milagros. La mejora real en tiempos de carga suele ser de un 10-20 %, no del doble. El salto grande es dejar el HDD.
- Interrumpir la compilación de shaders cerrando el juego porque "se ha colgado".
- Desactivar el archivo de paginación siguiendo una guía antigua.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debería tardar en cargar un juego? Con SSD, entre 8 y 30 segundos según el juego. Con disco duro mecánico, de uno a tres minutos es normal: el problema es el soporte, no el juego.
¿Notaré diferencia pasando de SSD SATA a NVMe? Poca en tiempos de carga: un 10-20 % en la mayoría de casos. El salto que se nota de verdad es de HDD a cualquier SSD.
¿Por qué tarda muchísimo solo la primera vez tras actualizar? Está compilando shaders. Es normal y no se repite hasta la siguiente actualización del juego o del driver de la gráfica.
¿Poner el juego en la misma unidad que Windows lo hace más lento? No de forma apreciable en un SSD. Lo que sí importa es que la unidad tenga espacio libre suficiente.
¿Ayuda tener más RAM? Si te quedas sin memoria durante la carga, sí y mucho. Si te sobra RAM, añadir más no acorta las cargas.
¿Y el DirectStorage? Ayuda en los juegos que lo implementan y con un SSD NVMe, porque descarga la descompresión en la GPU. Aún son pocos títulos; no es motivo para cambiar de disco por sí solo.
Conclusión
La foto del Administrador de tareas durante la carga resuelve el diagnóstico en un minuto: disco al 100 % con pocos MB/s significa que toca mover el juego a un SSD, y ese es el cambio que más se nota de todos; un núcleo de CPU a tope con el disco tranquilo significa shaders, y lo que toca es dejar que termine y ampliar la caché en el driver; memoria al límite significa cerrar cosas antes de jugar. Y en todos los casos, añadir las carpetas de juegos a las exclusiones del antivirus es cinco minutos de trabajo que se notan siempre.
Comentarios