Calculadora de cuello de botella CPU-GPU: qué componente te está frenando
El cuello de botella no es un defecto que haya que arreglar: siempre hay uno. En cualquier PC, o manda la CPU o manda la GPU, y lo único que importa es cuál manda y si te molesta. Si juegas a 4K, que tu procesador vaya sobrado es normal y no cuesta un solo FPS. Si juegas a CS2 a 1080p con un monitor de 240 Hz, ese mismo procesador puede ser justo lo que te está capando.
Esta calculadora estima cuántos FPS puede alimentar tu CPU y cuántos puede dibujar tu gráfica en las condiciones que elijas, y te dice quién de los dos llega antes al límite. Si ya tienes el PC montado y quieres medirlo en tus juegos, el método está en la guía de cuello de botella entre CPU y GPU.

Calculadora de cuello de botella
¿Quién manda en tu equipo?
Estimación orientativa para juegos actuales. Los FPS reales cambian mucho de un título a otro.
Cómo leer el resultado (sin agobiarte)
Como uno de los dos siempre llega antes al límite, la pregunta no es si hay cuello de botella, sino si el que sale te cuesta FPS en lo que tú juegas.
Si te limita la gráfica es la situación normal y, en general, la buena. Significa que tu procesador va sobrado y que puedes ganar FPS con ajustes: bajar la calidad, activar DLSS, FSR o XeSS o reducir la resolución. Cambiar de procesador aquí es tirar el dinero.
Si te limita el procesador, tienes margen gratis: subir la resolución o la calidad gráfica te va a costar muy pocos FPS, porque estás dejando la gráfica a medio gas. Es el caso típico de un equipo con gráfica nueva y CPU de hace cinco años, y también el de los juegos competitivos y de simulación, que dependen mucho más de la CPU.
Si están igualadas, no toques nada.
La comprobación real que tarda dos minutos
La calculadora es una estimación. La confirmación la da el uso de GPU en tu propio juego, con un overlay de rendimiento: si va al 95-100%, manda la gráfica; si se queda por debajo del 70% de forma sostenida, apunta al procesador (u otra cosa). El método paso a paso, con la prueba de bajar la resolución y lo que conviene descartar antes de cambiar de CPU, está en cómo detectarlo tú mismo. Si el uso de GPU te sale bajo, el diagnóstico completo está en uso de GPU bajo en juegos.
Lo que esta calculadora no puede saber
Ninguna calculadora de cuello de botella que te dé un "porcentaje" exacto dice la verdad, y conviene que sepas por qué:
- Cada juego reparte la carga a su manera. El mismo par de CPU y GPU puede estar limitado por una en un juego y por la otra en el siguiente.
- La RAM cuenta. Frecuencia, latencia y tener XMP/EXPO activado mueven los FPS mínimos de forma notable, sobre todo en CPU de AMD.
- Los mínimos importan más que la media. Un equipo con 90 FPS de media pero caídas a 40 se siente peor que otro estable a 70. Eso no sale en ninguna estimación.
- El reescalado y la generación de fotogramas rompen el modelo. DLSS o FSR cambian por completo la carga de la GPU, y la generación de fotogramas añade FPS que la CPU no tiene que alimentar.
Por eso aquí verás FPS estimados y un porcentaje de margen sobrante, no un "cuello de botella del 17,3%" que no significa nada.
Y si lo que quieres es exprimir el equipo que ya tienes, cómo subir los FPS de tu PC va al grano.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de cuello de botella es aceptable? La pregunta no tiene una respuesta útil, porque el número depende del juego concreto. Guíate por otra cosa: si tu uso de GPU jugando está por encima del 90%, estás bien; si baja del 70% de forma sostenida y no llegas a los FPS que quieres, ahí sí hay margen de mejora.
¿Y si activo DLSS o FSR? Reduces la carga de la gráfica, así que ganas FPS mientras la GPU sea el límite. Si ya te limita la CPU, activar reescalado no te dará FPS extra: es la mejor señal de que tu cuello está en el procesador.
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