El juego no pasa de 60 FPS: por qué está capado y cómo quitar el límite
Si el contador se queda exactamente en 60 y no se mueve, no tienes un problema de rendimiento: tienes un límite activo. Los FPS bajos fluctúan; un tope se queda clavado en una cifra redonda. Esa diferencia es la clave del diagnóstico.
Compruébalo en este orden, que va de lo más frecuente a lo más raro: 1) los hercios reales del monitor en Windows, 2) el V-Sync, 3) el limitador de FPS dentro del juego y 4) el límite en el panel de NVIDIA o AMD. Los dos primeros explican la gran mayoría de los casos, y se comprueban en menos de un minuto cada uno.

Tabla rápida: en qué cifra se queda → qué lo está limitando
| El contador se queda en... | Causa típica | Dónde mirar |
|---|---|---|
| Exactamente 60, siempre | Monitor configurado a 60 Hz en Windows | Configuración → Pantalla → Avanzada |
| Exactamente 60, solo en un juego | V-Sync o límite dentro de ese juego | Opciones gráficas del juego |
| 30 clavados | Límite del juego o modo de ahorro de energía | Ajustes del juego / plan de energía |
| Tu frecuencia menos 2-3 FPS | G-Sync o FreeSync trabajando bien | Es correcto, no lo toques |
| Cifra rara (75, 100, 120) | Límite manual en el driver o en RivaTuner | Panel de NVIDIA/AMD |
| Cifra que sube y baja | No es un límite: son FPS bajos de verdad | Ver enlace del final |
1. Los hercios del monitor en Windows (el caso más común)
Comprar un monitor de 144 Hz no significa usarlo a 144 Hz. Windows lo configura a 60 Hz con más frecuencia de la que debería, sobre todo tras cambiar de cable, reinstalar drivers o conectar un segundo monitor.
Ve a Configuración → Sistema → Pantalla → Configuración de pantalla avanzada y mira Elegir una frecuencia de actualización. Si pone 60 Hz y tu monitor admite más, ese es todo el misterio.
Cuidado con dos trampas que dejan el desplegable sin opciones altas: el cable (un HDMI antiguo puede no dar para 144 Hz a esa resolución; DisplayPort es la apuesta segura) y el puerto, si tienes la pantalla conectada a la placa base en vez de a la gráfica dedicada. Está todo detallado en mi monitor no va a 144 Hz.
2. V-Sync: el limitador que no parece un limitador
El V-Sync sincroniza los fotogramas con el refresco de la pantalla, y al hacerlo te clava en los hercios del monitor (o en la mitad, si el equipo no llega). Con un panel de 60 Hz, V-Sync activo significa 60 FPS máximo por definición.
Puede estar activado en dos sitios a la vez, y hay que mirar los dos:
- Dentro del juego, en opciones gráficas. Desactívalo para probar.
- En el panel del driver: Panel de control de NVIDIA → Administrar configuración 3D → Sincronización vertical; o Adrenalin de AMD → Gaming → Esperar V. sincronizada. Si ahí está forzado, manda sobre el ajuste del juego.
Antes de desactivarlo del todo, ten claro qué ganas y qué pierdes: sin V-Sync pueden aparecer cortes horizontales en la imagen. La comparación completa entre V-Sync, G-Sync y FreeSync está en tearing en juegos: qué es y cómo quitarlo.
3. El limitador dentro del propio juego
Muchos juegos traen su propio tope, a veces activado por defecto y con nombres poco evidentes: Frame Rate Limit, Max FPS, Framerate cap o incluso un desplegable llamado Rendimiento con opciones de 30/60/120.
Revisa también:
- El modo de pantalla. En ventana o ventana sin bordes, algunos juegos quedan atados al compositor de Windows. Prueba pantalla completa exclusiva.
- Los launchers. Epic, EA App o Ubisoft Connect pueden aplicar ajustes propios.
- El archivo de configuración. En juegos antiguos, el límite vive en un
.iniy no aparece en el menú.
Caso aparte: algunos juegos tienen la física atada a los 60 FPS y se rompen si subes el tope (objetos que vuelan, colisiones raras). Si al quitar el límite el juego se comporta de forma extraña, vuelve a ponerlo: no es un fallo de tu equipo.

4. Límites en el panel de la gráfica
En NVIDIA: Panel de control → Administrar configuración 3D → Frecuencia de fotogramas máxima. Si está en un valor concreto, ahí tienes el tope. Mira también Modo de baja latencia en Ultra, que aplica su propio límite dinámico.
En AMD: Adrenalin → Gaming → Chill (si está activo, limita según el movimiento) y Radeon Enhanced Sync. Y si en su día instalaste RivaTuner Statistics Server (viene con MSI Afterburner), revisa su campo Framerate limit: es el limitador que más gente olvida que tiene puesto.
5. Portátiles: energía y gráfica integrada
En portátil hay dos causas propias muy frecuentes:
- Plan de energía. Con batería o en modo ahorro, Windows limita la gráfica de forma agresiva. Conecta el cargador y pon el modo Máximo rendimiento en Configuración → Sistema → Batería.
- El juego usando la gráfica integrada. Si estás jugando con la iGPU, los 60 FPS clavados pueden ser simplemente su techo. Cómo forzar la dedicada está en el juego usa la gráfica integrada en vez de la dedicada.
Cómo confirmar que ya no hay límite
Activa un contador que muestre también el uso de GPU: el de Steam (Shift+Tab → Rendimiento), el overlay de NVIDIA o MSI Afterburner. Después de quitar el tope deberías ver la GPU cerca del 95-100% y los FPS moviéndose.
Si la GPU sigue al 40-50% y los FPS no suben, no era un límite: hay otra cosa frenando el equipo. Empieza por uso de GPU bajo en juegos y por FPS bajos con buena gráfica.
Errores habituales
- Dar por hecho que un monitor de 144 Hz va a 144 Hz. Compruébalo en Windows; falla muchísimo.
- Desactivar V-Sync sin saber qué es el tearing. Quitas el tope y aparecen cortes en la imagen.
- Olvidar RivaTuner. Un límite puesto hace meses sigue ahí.
- Confundir el límite de G-Sync con un problema. Quedarte 2-3 FPS por debajo del refresco es lo correcto cuando usas sincronización adaptativa.
- Buscar el fallo en el juego cuando el tope es del sistema. Si pasa en todos los juegos, no mires las opciones del juego.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi juego está capado a 60 FPS si tengo un monitor de 144 Hz? Casi siempre porque Windows tiene el monitor configurado a 60 Hz, o porque el V-Sync está activo. Comprueba la frecuencia en Configuración → Pantalla → Configuración de pantalla avanzada y desactiva el V-Sync en el juego y en el panel del driver.
¿Cómo quito el límite de FPS? En orden: pon los hercios reales del monitor en Windows, desactiva V-Sync en juego y driver, busca el limitador dentro del juego (Max FPS o Frame Rate Limit) y revisa la frecuencia máxima en el panel de NVIDIA o AMD y en RivaTuner si lo tienes.
¿Es malo jugar con V-Sync activado? No es malo, es una elección. Elimina el tearing a cambio de limitarte al refresco del monitor y añadir algo de latencia. Con G-Sync o FreeSync consigues lo mismo sin ese coste.
Mi juego se queda en 30 FPS, ¿es lo mismo? La lógica es la misma pero suele ser un límite del propio juego o el modo de ahorro de energía en portátil. Revisa las opciones del juego y pon el plan de energía en máximo rendimiento.
He quitado todos los límites y sigo en 60 FPS, ¿qué pasa? Entonces no era un tope: es rendimiento. Mira el uso de GPU con un overlay. Si está al 100%, tu equipo da eso; si está bajo, hay un cuello de botella en otro sitio.
Conclusión
Un número clavado es la firma de un límite, no de un equipo lento, y eso es una buena noticia: se arregla con ajustes y sin gastar nada. Hercios en Windows, V-Sync, límite del juego y límite del driver, en ese orden, cubren prácticamente todos los casos. Y cuando quites el tope, comprueba el uso de GPU: es lo que te confirma si ya estás aprovechando la gráfica o si el que frena era otro.
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